Inseminación artificial conyugal (IAC)
Este procedimiento consiste en colocar en el interior del útero o del
canal cervical de la mujer espermatozoides de su pareja, seleccionados
previamente de una muestra de semen. Para ello es preciso realizar la
monitorización de un ciclo menstrual de la mujer con el fin de detectar el
momento de la ovulación. De esta manera se consigue, por una parte, evitar la
barrera del canal cervical, y por otra se acercan los espermatozoides al lugar
de la fecundación, seleccionando en el laboratorio los que poseen mayor
movilidad para facilitar este paso.
La inseminación artificial es una técnica simple y eficaz, y su índice de éxito
es notable. La calidad inicial del semen es determinante en el resultado final,
ya que en función de ésta se podrá llevar a cabo una inseminación artificial con
mayor o menor número de espermatozoides móviles recuperados (REM). Cuando al
tercer o cuarto intento de inseminación artificial conyugal no se consigue
embarazo, se recomienda recurrir a técnicas más precisas como la fecundación in
vitro, que puede ser convencional o con microinyección intracitoplasmática de un
espermatozoide (ICSI).
Desarrollo de la inseminación artificial conyugal
Primera fase (control y estimulación de la ovulación). Para la estimulación
de la ovulación se emplea la hormona foliculo estimulante (FSH) y se realiza un
control del ciclo mediante el seguimiento ecográfico del desarrollo folicular en
los ovarios. Al comprobar que el número y tamaño de los folículos es el adecuado
(en esta técnica se pretende desarrollar sólo uno), se desencadena su maduración
mediante otra hormona, llamada LH (hormona luteoestimulante).
Segunda fase (preparación de la muestra de semen). El mismo día en que se va a
practicar la inseminación y antes de proceder a la misma, el varón entrega la
muestra de semen (obtenida por masturbación) al laboratorio de fecundación
asistida. Ésta se lava en medio de cultivo y los espermatozoides móviles se
concentran mediante centrifugación en gradientes. Una vez seleccionados, se
disuelven en una pequeña cantidad de medio de cultivo. Este proceso pretende
concentrar al máximo los espermatozoides móviles presentes en la muestra de
semen original y eliminar los espermatozoides inmóviles.
Tercera fase (inseminación). Tras este proceso se consigue tener un número muy
elevado de espermatozoides móviles (varios millones) en un volumen muy pequeño
(0’3 ml). Esta muestra, denominada volumen de inseminación, se carga en una fina
cánula que se introduce en el interior del útero, justo en el día en que se
espera la ovulación. Es un proceso sencillo, generalmente indoloro y muy similar
a cualquier otro procedimiento habitual en la consulta del ginecólogo.
Casos especiales
Vasectomía. La inseminación artificial puede emplearse cuando el varón se ha
sometido a una vasectomía y desea tener un hijo. El semen se obtiene por punción
del conducto deferente y, si se consigue una muestra suficiente, ésta se prepara
y se emplea para la inseminación artificial. Sin embargo, las muestras obtenidas
mediante este procedimiento no suelen ser muy abundantes, por lo que es probable
que finalmente se recomiende recurrir a la fecundación in vitro.
Patología urológica. La inseminación artificial conyugal puede utilizarse
también con éxito en ciertas situaciones poco frecuentes, como es el caso de
hombres que presenten eyaculación retrógrada (al interior de la vejiga
urinaria), lo que sucede después de la cirugía prostática. En este caso se
obtienen los espermatozoides mediante centrifugación del contenido vesical.
También se utiliza en ciertas patologías urológicas, como es el caso del hipospadias.
Otras enfermedades que se han beneficiado de este tratamiento son
las impotencias resultantes de paraplejías o tetraplejías, que permiten la
obtención de espermatozoides mediante electroeyaculación o punción del
epidídimo.
Cáncer. En otros casos, la inseminación artificial puede también prepararse de
antemano, cuando el varón deba ser sometido a tratamientos quimioterápicos o
radioterápicos (ciertos tratamientos del cáncer), en los que se acostumbran a
alterar las células germinales productoras de espermatozoides. En este caso se
pueden congelar de antemano varias muestras de semen eyaculado (criopreservación),
las cuales se descongelan y se preparan en el momento que se desee una
inseminación artificial.
Técnica indicada en...
Factores femeninos: Factor cervical, disfunciones ovulatorias o cuando una
de las trompas está alterada.
Factores masculinos: Impotencia, mala calidad espermática.
Causas mixtas: Factores coitales o combinaciones de algún factor masculino y
femenino citado anteriormente.
Esterilidad de origen desconocido (E.O.D.): No se sabe cuál es el motivo de la
esterilidad, puesto que tras el estudio de la pareja no se ha demostrado ninguna
alteración.